El Béisbol (o Baseball) es un deporte que en Chile recién está tomando fuerza. Con diferentes ligas en todo el territorio y de la mano de la inmigración esta práctica parece haber ganado su espacio, y de forma similar a la que ha tenido a lo largo de su historia para conquistar aficionados y deportistas en diferentes países.
La última vez en los Juegos Olímpicos
La última vez que el Béisbol formó parte de unos Juegos Olímpicos fue en 2008. Los Juegos de Beijing y su apoteosis pirotécnica y arquitectónica fueron el hogar, un 23 de agosto, de los últimos dos partidos de este deporte disputados en cita de los cinco anillos.
Corea del Sur se llevó el oro en esos juegos, que curiosamente y a pesar de la enorme diferencia horaria de China respecto a Chile, fueron seguidos con atención desde nuestro país por la participación de Fernando González en el tenis. El nacional se quedó con la plata en el singles masculino, la última presea olímpica que ha obtenido nuestro país hasta el día de hoy.
Pero eso no es lo que nos atañe. El rival de Corea del Sur en esa final fue Cuba, y se marcan estadísticas interesantes a menos de un año de que el deporte de los bates vuelva a ser olímpico en Tokio 2020, estadísticas que atañen a la historia del deporte y también a la realidad de cómo las prácticas deportivas se vuelven populares en países tan diferentes.
Corea del Sur y Cuba no tienen mucho que ver quizás entre sí a primera vista, pero guardan un elemento común bastante interesante.
Los deportes llegaron en barco
Al igual que el fútbol, que es por números de asistencia de público, capacidad monetaria, historia y visibilidad, es el deporte más popular en nuestro país, el Béisbol es el deporte de las masas en países como Cuba y posee dimensiones de industria multimillonaria en lugares como Estados Unidos.
La influencia extranjera aparece como denominador común en la llegada de los deportes masivos a ciertos lugares. Basta darse una vuelta por Wikipedia para encontrar que en Venezuela, México, Puerto Rico, Corea, Japón y otros países el arribo de este deporte tuvo que ver con la presencia de ciudadanos de los Estados Unidos, o personas de estos mismos países que viajaron o vivieron allí.
En nuestro país, el deporte también llegó desde el mar, o al menos la lógica de organización en clubes. El ejemplo más claro de esto queda registrado en ciertos nombres de equipos que hasta hoy permanecen en la práctica del balompié, pero que en otra época tuvieron ramas en varias otras disciplinas.
Santiago Wanderers de Valparaíso, Everton de Viña del Mar, Audax Italiano, Unión Española, Rangers de Talca o Palestino tienen en sus historias la inmigración como origen y son instituciones que se mantienen, con diferentes realidades y estabilidad, vigentes hasta el presente.
El caso de Cuba
En el caso del Béisbol, hoy en día es difícil situar todo dentro de un estándar similar. La Major League Baseball de los Estados Unidos sobrepasa por mucho a la liga local de Cuba por ejemplo, pero si vamos atrás podemos ver ciertos datos que llaman la atención.
La Copa Mundial de Béisbol fue el principal torneo de naciones de la disciplina. Si bien, como ocurre en otros deportes como el box, en el ordenamiento institucional de este deporte a nivel mundial, muchas veces el profesionalismo absoluto de la disciplina lo ostentan las ligas locales y no así los torneos por países.
Por esta razón, y por algunas reglas impuestas por las grandes ligas como la MLB, el campeonato mundial fue un torneo amateur en la mayoría de sus 39 ediciones. Regla que cambió en 1998 y que abrió las puertas a jugadores profesionales hasta la última edición del certamen en 2011, año en que se decidió terminar con esta competencia.
De esas 39 ediciones disputadas la isla fue campeona en 25 oportunidades e hizo podio en otras 6. Muy por sobre Estados Unidos con cuatro primeros lugares y 15 metales en total entre oro, plata y bronce.
Y la forma en que este deporte se popularizó en Cuba es llamativa. También aparecen raíces en el gigante del norte. Nemisio Guillo fue el pionero del deporte en la isla, en 1868 después de estudiar en Alabama, Guillo vuelve a su país y funda el primer club de Béisbol de Cuba, que desde 1878 formó parte de la primera liga en ese país.
Otro pionero cubano fue Esteban Bellan, contemporáneo de Guillo, y que es nombrado como el primer latinoamericano en jugar en las grandes ligas. El joven cubano pasó por dos clubes de las ligas estadounidenses entre 1871 y 1873. También aparece registrado como jugador del Habana Base Ball Club, el equipo fundado por Guillo en la isla.
Se puede apreciar cierto ánimo de reciprocidad respecto de la práctica deportiva en los deportes que se encuentran en su génesis en ciertos países. La historia marca a Cuba como el país más ganador en torneos mundiales y también en Juegos Panamericanos, con 12 medallas de oro.
Con el surgimiento de este deporte en Chile, se pueden tomar varias lecciones de la historia deportiva de otros países.
Con miras al 2023
Chile al igual que muchos países ha recibido un regalo gracias a la inmigración. Ese regalo es una tradición de más de un siglo enraizada en la gente, en este caso, de Venezuela, país en que se tienen registros de la práctica del Béisbol desde 1895 con la formación del primer club.
El país que atraviesa actualmente una dura crisis política y social fue campeón del mundo en tres oportunidades y otras seis veces se subió al podio. Cuando faltan poco menos de cuatro años para los panamericanos de Santiago, y con la entrada libre del país local a todos los deportes colectivos en esta competencia, de verdad cabe preguntarse si vamos a tomar o perder la oportunidad de estar allí como país anfitrión.
